Geometría Sagrada

La arquitectura occidental, en general, por confundir el concepto de desarrollo económico con el de progreso humano, fue alejándose sin pausa de aspectos sensibles como los de ecología, espiritualidad y geometría. La Geometría, es preexistente a la materia, le da forma y la estructura, nos define y sostiene, está presente de forma evidente tanto en el gótico español como en la estética francesa, pero, la hallamos plenamente y sin misterios, en toda la naturaleza.

Un escultor, utilizando sus propias manos como regla, podría reproducir la anatomía humana completamente y sin impedimentos. Recordemos a Leonardo da Vinci. ¿Quién no ha visto un rostro en una nube, o en una montaña? Escapando, por innecesario, de las definiciones estrictamente matemáticas, podremos decir que la geometría “Contribuye a la Calidad de Vida”. En este sentido leer sobre radiestesia, redes telúricas, biohabitabilidad o Geobiología, nos aproximará a una porción del universo completamente desconocida y existente.

En las Capillas que se encuentran en los barrios de Aldea, por ejemplo, cuando nos detenemos justo antes de cruzar el umbral de entrada, sin entrar aún al edificio: uno ya está dentro del cuerpo geométrico del edificio, precisamente, en un vértice de un triángulo equilátero con una orientación única y necesaria.

Pruebas científicas muestran que somos sensibles a estas reglas y, en definitiva, son parte del Vivir en Plenitud. La casualidad de lo burdo es la causalidad de la Sabiduría. Por esto, entendemos al Hombre como una integralidad indivisible de Mente, Cuerpo y Alma.